Una revisión que termina cuando el trabajo está resuelto
Conectamos las cuentas, acordamos las reglas y Datafaro empieza a mirar. Desde ahí, cada hallazgo sigue el mismo camino: entenderlo, decidir qué hacer, resolverlo y comprobarlo.
-
Configuración · una vez
Primero, le enseñamos dónde mirar
Google Ads, Analytics, Tag Manager y Search Console, con permiso de solo lectura y el consentimiento del cliente registrado con fecha y nombre. Se revoca en cualquier momento desde la propia cuenta de Google, sin pedirnos permiso.
Si además quieres que Datafaro pueda corregir cosas en la web, se instala un complemento en el sitio o se da un acceso acotado por SFTP. Eso es opcional: sin ello todo lo demás funciona igual, solo que las correcciones las aplicas tú.
-
Control · por cliente
Después, acordamos qué puede hacer
Cada cliente tiene un nivel de servicio, y ese nivel es una tabla de qué se puede hacer solo y qué espera aprobación. Poner una cabecera de seguridad que falta no es lo mismo que cambiar un presupuesto.
Hay una regla que no depende del nivel: lo que mueve el dinero del cliente siempre espera al cliente. No hay configuración que lo cambie.
-
Automático · cada semana
Datafaro revisa aunque nadie abra el panel
Se recorre el sitio entero, se mide el rendimiento con datos de usuarios reales, se revisa la configuración de la medición y se repasa la cuenta de anuncios. Cada problema queda registrado con su evidencia y su corrección sugerida, en castellano y sin jerga.
Un problema no se duplica cada semana: se refresca. Y no desaparece porque alguien lo marque como hecho, sino cuando una auditoría posterior comprueba que está resuelto.
-
Resultado · comprobado
El trabajo no acaba al pulsar «hecho»
Lo que no admite discusión se aplica; lo que necesita criterio se propone. Antes de tocar nada se guarda copia del estado previo, leída en ese mismo momento.
Después se hacen tres preguntas, de la barata a la cara: ¿quedó escrito lo que se pidió, según el propio sitio? ¿La portada sigue respondiendo? ¿Una reauditoría ve algo peor que antes? Un «no» a cualquiera de las tres lo deshace todo, aunque el cambio se hubiera aplicado sin error.
Mientras el equipo duerme, las cuentas siguen atendidas
Todo esto ocurre de madrugada, cuando no molesta a nadie, y lo que encuentra está esperando por la mañana.
| Cuándo | Qué |
|---|---|
| 03:00 | Se traen los datos de las campañas del día anterior |
| 04:15 | Se trae el rendimiento en buscadores y se audita |
| 04:30 | Se revisan las alertas: caídas, gastos raros, datos que no llegan |
| Lunes 05:30 | Auditoría completa de la web y de la landing de campañas |
| Día 1 | Informe mensual de cada cliente |
El cliente ve claridad, no el taller por dentro
El cliente entra y ve en qué se está trabajando sobre su web, los informes publicados y una conversación con la agencia anclada a cada cosa concreta. No hay dos versiones de lo que se dijo: es la misma conversación desde los dos lados.
Lo que no ve: los hallazgos de su cuenta de anuncios, las propuestas en borrador y el plan interno. Eso es material de trabajo de la agencia. «Seiscientos euros invertidos sin una sola conversión» es cierto, pero no se suelta sin contexto ni sin que alguien lo haya mirado antes.
¿Lo vemos con tus cuentas?
La forma rápida de saber si esto te sirve es mirar una cuenta tuya de verdad.